Consideraciones sobre los vehículos autónomos

A continuación abordaremos un tema que ha abierto varias discusiones jurídicas: los “vehículos autónomos” o también conocidos como “sin-conductor” o “auto conducidos”. Estos vehículos fueron presentados por primera vez en la Exposición Universal de 1939, y han sido desarrollados progresivamente por diferentes empresas reconocidas a nivel mundial (Google, Audi, Mercedes Benz). Actualmente,  el acceso a estos vehículos es mayor, ya están funcionando en las calles de países como Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Suecia y Japón y se han incorporado a empresas de servicio de transporte e incluso se implementarán en el uso de plataformas como Uber.

Esta materia representa varias problemáticas para el mundo jurídico, tales como: 1) el necesario cambio de normas viales y de control vehicular, como lo ha planteado Inglaterra[1]; 2) el establecimiento de algunas restricciones en relación con la capacidad de los conductores y el estado de las vías, como lo sugiere el gobierno Francés[2]; 3) el asentamiento de requisitos mínimos en cuestión de pruebas del sistema del vehículo y 4) la regulación normativa del tema en materia de responsabilidad; entre otros problemas que pueden surgir.

Después de las consideraciones anteriores, este análisis centrará la atención en la cuarta problemática: La regulación normativa en materia de responsabilidad penal y civil extracontractual. Se desarrollará el tema de la siguiente manera: exposición de caso ilustrativo, consideraciones sobre cómo se regularía en el derecho colombiano y posibles soluciones a la problemática.

Para ilustrar esta  situación, citaré un accidente ocurrido el 27 de julio del presente año en Florida (EE.UU):

“Un vehículo tesla Model S iba a una velocidad de 119 kilómetros por hora en una carretera limitada a 104 kilómetros por hora. El mismo sistema confirmó que el conductor estaba usando varias ayudas a la conducción gobernadas por el Tesla Autopilot como el control de velocidad de crucero dependiente del tráfico o el de seguimiento del carril.

Los sensores y el software de la berlina no detectaron a un gran camión de 18 ruedas que se cruzó en medio de la autopista para incorporarse al carril de sentido contrario. La altura del camión y su extraño posicionamiento supusieron un par de circunstancias peculiares a las que los sistemas de seguridad del vehículo no supieron reaccionar, lo que causó que el Model S no frenase y el coche pasase por debajo colisionando fatídicamente en la cabina del piloto. El coche siguió en marcha hasta salirse del carril y volver a colisionar decenas de metros más adelante”.[3]

El anterior caso nos hace plantearnos los siguientes interrogantes: 1) Es responsabilidad del dueño del vehículo o de la empresa fabricante y 2) De qué tipo de responsabilidad se trata.

En relación al primer interrogante, hallamos que es deber del juez analizar el caso en concreto y determinar la persona responsable, ya que hay ocasiones en las cuales el conductor del vehículo puede actuar y controlar el vehículo de modo que evite un hecho futuro no deseado, en este caso la responsabilidad sería imputable al dueño del vehículo. Por otra parte, hay situaciones en las cuales se evidencia una falla del sistema operativo del vehículo, evento en el cual será responsabilidad será imputable al fabricante.

Respecto al segundo interrogante, encontramos que en países como Colombia existen diferentes tipos de responsabilidad que pueden surgir a causa de un accidente vehicular: 1) responsabilidad contravencional: que surge después de violar las señales y normas de tránsito y puede generar una multa; 2) responsabilidad civil: que surge después de un accidente de tránsito y puede generar una indemnización económica para reparar el daño causado; y por último 3) responsabilidad penal: que surge por un acto ilícito que lesiona o pone en peligro un bien material[4].  En fin, un accidente en el cual esté involucrado un vehículo autónomo puede enmarcarse en cualquiera de los tipos de responsabilidad anteriormente mencionados, serán las autoridades las que definan qué tipo de amonestación recibirá la persona involucrada en el hecho dañino.

Con lo anteriormente expuesto, podemos evidenciar la necesidad de regulación normativa de la materia en cuestión, en la que se incluyan requisitos o condiciones como las siguientes: 1) el Establecimiento de un seguro obligatorio adicional para los vehículos autónomos que garantice la reparación efectiva de daños, esto puede agilizar “los mecanismos de graduación y prueba de la culpa del sistema de responsabilidad general civil, así como los costes de recurrir al sistema judicial (…)[5]”; 2) la prohibición del funcionamiento sin conductor que esté al tanto del funcionamiento adecuado del sistema; 3) la restricción de circulación en ciertas vías que no cuentan con la infraestructura necesaria para el adecuado funcionamiento del vehículo; y por último 4) que se restringa su uso en ciertas actividades de alto riesgo,  como por ejemplo, el transporte de mercancías de alto volumen.

En conclusión, los vehículos autónomos son una herramienta evolutiva que brinda distintos beneficios como la reducción de los niveles de contaminación, disminución del tráfico y accidentes de tránsito, e incremento en diferentes sectores de la economía, entre otros. Sin embargo, es necesaria su regulación jurídica con el objetivo de evitar futuros conflictos legales, máxime cuando se trata de una actividad peligrosa como lo es la conducción.

[1] LA NACIÓN. (2015). Gran Bretaña lanza sus autos sin conductores. 31 de octubre de 2016, de LA NACIÓN Sitio web: http://www.lanacion.com.ar/1767598-gran-bretana-lanza-sus-autos-sin-conductores.

[2] MICKAËL BOSREDON. (2015). Bordeaux: Des véhicules autonomes seront intégrés à la circulation en octobr. 31 de octubre de 2016, de 20 minutes Sitio web: http://www.20minutes.fr/bordeaux/1628275-20150610-bordeaux-vehicules-autonomes-integres-circulation-octobre.

[3] FÉLIX PALAZUELOS. (2016). El Tesla del accidente mortal excedió el límite de velocidad. 31 de octubre de 2016, de EL PAÍS Sitio web: http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2016/07/27/actualidad/1469616440_186171.html.

[4]  MARIO RUEDA FRACO. (2012) ¿Qué son la responsabilidad contravencional, civil y penal en accidentes de tránsito? 01 de noviembre de 2016, de SURA Sitio web: http://www.sura.com/blogs/autos/accidentes-responsabilidad-civil.aspx

[5] CARLOS MORALES DE SETIÉN. (2009). ESTUDIO SOBRE LA IMPLEMENTACIÓN DEL SEGURO OBLIGATORIO DE RESPONSABILIDAD CIVIL EXTRACONTRACTUAL POR ACCIDENTES DE TRÁNSITO EN COLOMBIA: ASPECTOS JURÍDICOS RELEVANTES EN EL DERECHO COMPARADO. Revista de derecho privado, 41, 42.

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