Derecho informático como rama autónoma del Derecho

Algunos sectores han considerado al Derecho de las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones como una mera disciplina dependiente de otras ramas del Derecho, de ahí el desinterés en su figura materializada en falta de estudio y valoración, no obstante, la ciencia evoluciona y con ella debe hacerlo la cultura jurídica. Así intentaré exponer como esta rama que recibe diversos nombres goza de autonomía en el ordenamiento colombiano, a efectos de entendimiento la expresión informática, nuevas tecnologías o digital, será empleada indistintamente, sin embargo, estas distinguen fronteras entre sí.

El derecho informático ha sido tendencia en los últimos años, desde la aparición del primer computador norteamericano ENIAC en 1946, aparece como hecho social siendo partícipe de cada una de las ramas del derecho con el pasar de los años. La informática aparece como disciplina de diversas áreas del conocimiento, sirvió a ellas durante su desarrollo, hasta que surgieron cuestionamientos jurídicos entorno a esta, la disciplina deja de ser vista como mero hecho y despierta el interés de la comunidad jurídica que lo ha llegado a adoptar como rama en la actualidad.

Los problemas en materia técnica eran resueltos por el auxiliar técnico, mientras que el jurista resolvía los planteamientos que se daban en discusión del derecho privado, especialmente las obligaciones. No obstante, las soluciones resultaron simplistas, de manera tal que los bienes jurídicos digitales empezaron a ocupar nuevas ramas del derecho que actualmente se sintetizan en el derecho informático o de las nuevas tecnologías.

Al darse la evolución de la entonces disciplina, surgen a la vista nuevas definiciones alrededor de nuestro objeto de estudio; asuntos como la telemática, teleinformática y las telecomunicaciones comienzan a sonar al lado las innovaciones, siendo tratadas por la entonces disciplina. Es hasta la aparición de interrogantes jurídicos cuando esta nueva rama empieza tener fuerza, a raíz de: la utilización de vehículos que generan daños en accidentes de tránsito; el uso de materiales inidóneos en el desarrollo de tecnología; la generalización del uso de los automóviles; el surgimiento de los bancos de datos; los contratos de suscripción; la aparición de servicios de comunicación, cuando se empieza a moldear una autentica rama del Derecho.

Aunque su desarrollo jurídico ha sido lento, se ha visto acelerado por la aparición de nuevas formas de interacción, sin embargo, muchos conceptos que giraban alrededor de esta, tomaron partida en su independencia, como es el caso del actual Derecho de las Telecomunicaciones, que tomó supuestos informáticos y los moldeó a sus fines. No obstante, el Derecho Informático no se quedó atrás, pues hoy interviene en aspectos tan relevantes como el comercio electrónico, la administración de justicia, la privacidad, el habeas data, los derechos de autor, la Internet, las redes sociales, los dominios web, la firma electrónica, el teletrabajo, el acceso a la información, la medicina, la biogenética, e inclusive aspectos en relación a los derechos fundamentales y la seguridad económica del mundo.

Muchos afirman la ausencia de esta rama en el derecho, argumentando que aún es una disciplina que aporta a asuntos específicos en otras ramas del derecho, aun así veremos como esta tesis simplista es desvirtuada en tanto esté, también llamado derecho de las TICs tiene diversas manifestaciones altamente jurídicas en el ordenamiento.

El derecho informático cuenta con una legislación específica en el ordenamiento: muy a pesar de la ausencia de un Código de Seguridad Informática y Tecnológica en el ordenamiento existen normas que en síntesis hacen referencia a la disciplina, así la ley por medio de la cual se define y reglamenta el acceso y uso de los mensajes de datos, del comercio electrónico y de las firmas digitales (Ley 527/99), modificación del Código Penal sobre la prestación, acceso o uso ilegales de los servicios de telecomunicaciones, violación a los mecanismos de protección de derecho de autor y derechos conexos (Ley 1032 de 2006), regulación del teletrabajo (Ley 1221 de 2008), sobre el hábeas data y regulación del manejo de la información (Ley 1266 de 2008, Ley 1581 de 2012, DCT 1377 de 2013), creación de un nuevo bien jurídico tutelado acerca de la protección de la información y de los datos (Ley 1273 de 2009), sobre la firma electrónica (DCT 2364 de 2012), entre otras en relación al bloque de constitucionalidad.

El derecho informático cuenta con unos principios propios de carácter legítimo: la legislación ha dado interpretación auténtica a los principios de la rama en estudio, así la ley 1341 de 2009 define los principios y conceptos sobre la sociedad de la información y la organización de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones –TIC–. En su marco de estudio destaca el servicio de la tecnología al interés general, el deber del Estado en garantizar la igualdad y el acceso, la libre competencia, la protección a los datos, la neutralidad, la educación, la aparición de un gobierno en línea en fin de garantizar la prestación de servicios, el conocimiento, entre otros.

El factor institucional ha venido promoviendo el crecimiento del derecho informático como rama autónoma: así es como vemos la intervención estatal a partir de instituciones públicas, y el caso más claro es la creación del ministerio de las tecnologías de la información y las comunicaciones, como las superintendencias que hoy se encargan de supervisar la labor informática en el país, sobresaliendo la actual discusión por parte del legislador en la creación de una superintendencia de las TICs, de la misma manera la existencia de la comisión sexta del Senado, respecto de la cual destaca en sus labores tratar temas acerca de medios de comunicación, investigación científica y tecnología, órbita geoestacionaria, sistemas digitales de comunicación e informática, así como la relevancia de las tecnologías en el Plan Nacional de Desarrollo.

El derecho informático ha sido objeto de estudio en la doctrina y academia: diversa es la bibliografía en relación al derecho informático, la informática jurídica, el derecho digital, el derecho de las nuevas tecnologías, el derecho de las comunicaciones.

Expuestas así las cosas queda desvirtuadas aquellas posturas según las cuales la informática o cualquiera de sus acepciones, no es rama autónoma del derecho, de ser así no serían evidentes las tesis expuestas. Se ha visto como esta rama se ha hecho presente en la legislación, en unos principios propios y reconocidos por el ordenamiento, en una institucionalidad estatal que es cada vez más grande y en la doctrina de diversas maneras.

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Articulo disponible también en la Revista Universitaria Liber.

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